Opinión

¡Hágase la luz!

5 julio, 2016 • By

Siempre he insistido en que a más colaboración privada, mayor ha de ser el control público. Desde hace años venimos reclamando un observatorio de la colaboración público privada que evalúe y transmita a la sociedad el valor que genera este modelo de gestión, a similitud de lo que ocurre en otros países de nuestra querida Unión Europea. Muchas veces los prejuicios, -que son exactamente eso pre-juicios-, se imponen a los datos; las opiniones personales a los hechos y la rotunda afirmación ‘porque sí’ a los números y documentos.

Es prioritario analizar y comparar los diferentes modelos sanitarios existentes en nuestro Sistema Nacional de Salud; con informes que generen información pública y accesible a toda la población y contribuyan, con nuevos enfoques, a la sostenibilidad y mejora de la calidad de la asistencia sanitaria. Hace apenas dos meses escasos los consellers de Economía Sostenible y Transparencia de la Generalitat Valenciana se reunían con los empresarios y decían sí a su propuesta de creación de un observatorio de colaboración entre la Administración y las firmas privadas.

Parece que empezamos a estar de enhorabuena los que siempre hemos reclamado transparencia y rendición de cuentas a la sociedad pues, este asunto no sólo preocupa desde un punto de vista local, sino que es un tema al que también se le empieza a prestar atención desde el ámbito nacional. Así, el ministro de Hacienda en funciones, Cristóbal Montoro, ha presentado recientemente la creación de una oficina para “examinar la eficiencia y valor de la colaboración público privada, especialmente, en sanidad”.

Desde este blog llevo años reclamando el desarrollo de esta iniciativa. Desde todas las organizaciones y asociaciones a las que pertenecemos (Foro PPP, Confederación Empresarial Valenciana, CEOE…) siempre lo hemos pedido y ¡por fin!, próximamente, se van a dar los primeros pasos para que lo podamos ver. Estoy feliz por ello.

España, con esta medida, empieza a acercarse a los países más avanzados y democráticos de la Unión Europea al tiempo que se aleja de algunos rincones del mundo a los que ciertos iluminados e iluminadas han pretendido llevarnos a todos los españoles y donde, estoy convencido, se encontrarían más a gusto.