Opinión

Alma pública

10 octubre, 2016 • By

En las últimas semanas no he querido prodigarme mucho en los medios de comunicación porque los pronunciamientos públicos en contra de la colaboración público privada en sanidad me crean un desasosiego intelectual. Nadie sabe porqué algunos siguen insistiendo para el futuro en un modelo de gestión de la sanidad que se ha quedado viejo, en mi opinión. Para intentar poner algunas luces e intentar disminuir la incertidumbre de todos los profesionales que trabajan en el Departamento de Salud de La Ribera, me dirigí a todos ellos en un debate en libertad que llevaba por título ‘Aspectos Jurídicos y Laborales del Rescate o Finalización de las Concesiones Administrativas’. Estas fueron las palabras que les dediqué y que quiero compartir con todos los que leen mi blog a los que agradezco sus comentarios.

Buenas tardes, compañeros y compañeras.

17 años de existencia de un proyecto sanitario tan emblemático como Alzira daría lugar a organizar un Congreso Nacional. No es el objetivo de esta jornada. Una jornada que creo que es muy interesante, oportuna y necesaria.

Quiero agradecer al gerente de La Ribera, Javier Palau, al Director de Recursos Humanos del grupo Ribera Salud, Salvador Sanchis, y a todos los que os habéis volcado en la organización de este evento. Y por supuesto a los ponentes. Me consta que todos habéis hecho un gran esfuerzo para poder estar aquí. Queríamos reunir todos los puntos de vista sobre un tema de la máxima actualidad e importancia, y abierto a todos los que han querido participar.

No voy a aburriros con un largo discurso, pero vais a permitidme que os cuente tres momentos importantes para mí, que he vivido en estos 17 años. Tres momentos que han influido en mi visión sobre lo que considero que debe ser la gestión de la sanidad en el siglo XXI y que me hicieron reflexionar sobre lo que estábamos construyendo. Tres momentos que resumen quiénes son los protagonistas de este proyecto: los Ciudadanos, los Profesionales y la Organización.

El primer momento fue el 3 de enero de 1999. El entonces conseller de Sanitat visitaba a los primeros pacientes ingresados, y jamás olvidaré a una ciudadana de Cullera, que en la UCI le dio las gracias al conseller por la existencia de este hospital. Su marido había sufrido un infarto fulminante, y tan solo 3 días antes hubiera tenido que desplazarse más de 50 Km para recibir asistencia. Hay que recordar que hasta esa fecha no había hospital en La Ribera. Este hecho me hizo reflexionar sobre la importancia de acercar servicios sanitarios a la población. Y por ello, y gracias a la colaboración público privada, se han invertido más de 140 millones de euros en esta comarca en los últimos 16 años, lo que significa la mayor inversión de la historia en una comarca de la Comunidad Valenciana en la mejora de los servicios sanitarios, si exceptuamos el gran proyecto de La Fe. Y esta inversión no es solo por la construcción del hospital y la alta tecnología como los equipos de TAC o Resonancia Magnética. Pensemos en los centros de salud. Tanto los nuevos que se han construido en Gavarda, Favara, Tous, Cullera o el gran centro de Alzira, y en las remodelaciones integrales y renovaciones de equipamiento en todas las poblaciones. Porque acercar servicios a los ciudadanos no se hace solo a través del hospital.

La Ribera cuenta con grandes infraestructuras y servicios sanitarios. Radioterapia, Neurocirugía o Cirugía Cardíaca solo está disponible en los grandes hospitales. Los centros de salud integrados con camas, radiología conectada con el hospital, etc. también es una excepción en nuestra Comunidad. Y unos indicadores asistenciales, unos ratios en cuanto a demoras, listas de espera etc. que no tiene nadie en la sanidad pública valenciana, y que sé que es valorado por los ciudadanos de La Ribera como nos muestran las encuestas de satisfacción, y como sabéis los que estáis hoy aquí representados a través de las Asociaciones de Pacientes.

El segundo momento tiene que ver con las numerosas ocasiones durante estos años en las que he tenido el privilegio de presentar el modelo Alzira en los cinco continentes, en multitud de foros y en las principales universidades del mundo, y también hemos tenido el honor de recibir en Alzira a delegaciones de más de 80 países diferentes. Siempre recordaré una delegación de un gobierno de la Unión Europea que visitó nuestro Departamento durante varios días. Meses después, tuve una reunión con el Ministro de Sanidad de este país que me trasladó las conclusiones que le había hecho llegar la delegación sobre la visita. Los asistentes habían percibido que éramos una empresa privada con alma pública. Siempre he dicho que es la mejor definición que nadie ha hecho nunca del grupo Ribera Salud y me hizo reflexionar que el alma de una empresa, es el alma que le dan sus profesionales. Si habían llegado a esa conclusión, es porque todos los profesionales transmitíamos ese “alma pública”, que no es más que la vocación de servicio con el espíritu de mejora continua y poniendo al ciudadano en el centro del sistema.

El tercer momento se refiere a vosotros. Todos sabéis que fui gerente de este Hospital durante los primeros 9 años. Trabajé codo con codo con vosotros, los profesionales que ayudasteis a ponerlo en marcha, con las dificultades que conllevan los inicios de proyectos importantes como este, con todo lo que suponía un hospital totalmente informatizado, el primero de España con historia clínica electrónica y radiología digital, o cuando integramos de manera pionera la asistencia primaria y hospitalaria. Os quiero dar una vez más las gracias por ello.

La inmensa mayoría de vosotros veníais del sistema público de gestión directa, y habíais dejado vuestra plaza porque queríais desarrollaros en otro modelo. Muchos de vosotros tuvisteis que decidir al cabo de tres años volver o no a vuestra plaza en la gestión directa cuando vencía la excedencia. Y recuerdo a un jefe de servicio médico – él sabrá a quien me refiero – que decidió volver a su hospital de origen por miedo al futuro del proyecto. Un mes después me llamó y me dijo que quería regresar a Alzira porque había olvidado lo que suponía volver a trabajar en estructuras y mentalidad de hace 20 años. Solicitó su readmisión y hoy sigue con nosotros. Esto me hizo reflexionar sobre la importancia de desarrollar un modelo de gestión de personas donde se reconoce el talento, donde es posible tener incentivos vinculados a resultados de calidad, con carrera profesional, autonomía de gestión, promoción interna, etc.

Vuestro trabajo, al servicio de la sanidad pública valenciana desde hace 17 años merece todo mi respeto y admiración. Lo digo como ciudadano. Y sé que la inmensa mayoría de los usuarios de La Ribera, compartís esta admiración.

Queda inaugurada oficialmente esta Jornada que estoy seguro que cumplirá con las expectativas creadas. Muchas gracias.